Tuesday, December 2, 2014

POLITICA EXTERIOR - PRIORIDADES

PRIORIDADES ESTRATÉGICAS

Colombiano es un país mediano con una ubicación geoestratégica favorable, grandes recursos energéticos y ambientales. Ha establecido vínculos débiles con el Caribe y el Pacifico, a pesar de que casi 12% del territorio nacional está conformado por departamentos con vertiente hacia el área geográfica caribeña, que cuentan con un 9.6% de la población total del país.  Colombia carece de una política de estado hacia el Caribe insular y sus acciones han sido personalizadas, reactivas y coyunturales. Es más, al comienzo de la administración del presidente Uribe se cerraron varias embajadas en esta área geográfica, manejándose desde Jamaica su concurrencia hoy en día.
Pere no solo el Caribe y el Pacifico, sino Colombia como tal, por su ubicación geográfica, debe tener políticas más activas, continuas y cordiales hacia los países andinos y amazónicos, donde Brasil y Venezuela desempeñan un importante papel en asuntos como el energético, la biodiversidad y el comercio.
Pere no solo las variables internas, sino también las sistemáticas adquieren importancia para la política exterior colombiana, por dos razones. La primera de ellas relacionada con la histórica relación que nuestro país tiene con Estados Unidos y la desconfianza que dicha vinculación ha generado recientemente en los países suramericanos.
Durante los últimos años se acentuó una diplomacia presidencial que desistitucionaliza los procesos y desconoce las acciones de las entidades responsables en la materia. En América Latina se observan tendencias que apuntan a buscar nuevos instrumentos para las relaciones bilaterales y multilaterales. La asimetría regional ha llevado a giros de la política exterior. Varios países buscan la diversificación de sus relaciones internacionales con áreas geográficas como Asia-Pacifico o con países como China, Rusia, India e Irán.
Los países y en particular la sociedad civil no se conforman únicamente con acudir a las urnas, sino que buscan mayor participación y equidad en el proceso de toma de decisiones.
En 2008, en Colombia se creó, por un  lado, el consejo de política exterior, conformado por el presidente, el vicepresidente y los ministros del despacho, a fin de orientar y coordinar los lineamientos de la política exterior. Por otro, se estableció el Grupo para la coordinación de las Relaciones Internacionales, que involucra principalmente al sector privado.
Nuestro país ha concentrado todos sus esfuerzos en buscar legitimación, cooperación y “exportar” la política de seguridad democrática, como lo hace hacia México, Paraguay, Centroamérica o Afganistán.
Con la llegada de Alvaro Uribe a la casa de Nariño la política exterior se utilizó como instrumento de la política de seguridad democrática, con dos características primordiales. El predominio de un enfoque netamente realista y estatista de las relaciones internacionales; y segunda, la aplicación de un paradigma de seguridad tradicional basado en la defensa y la territorialidad, enmarcado en las doctrinas de seguridad preventiva aplicada durante las administraciones del presidente George W. Bush.
Colombia ha desconocido principios del derecho internacional como la violación de soberanía en la Operación Fenix. La búsqueda de la cooperación se convirtió en un objeto prioritario de la política exterior Colombiana, lo que condujo al estrechamiento de vínculos con Estados Unidos por la ayuda militar (Plan Colombia, Plan Patriota, bases militares)
Los países latinoamericanos han hecho muchos esfuerzos para adaptarse a los requerimientos de un actual sistema internacional con nuevos actores y nuevas prioridades. No obstante, debido precisamente a esta complejidad se requieren también instrumentos de coordinación  mucho más agiles y transparentes. Los cambios en el orden internacional muestran un sistema multicentrico e interdependiente.
Desde inicios del siglo XXI las principales prioridades de la política exterior Colombiana fueron las relaciones con Estados Unidos, la seguridad y el comercio y con ello la inversión. En el caso Colombiano, durante el gobierno del presidente Alvaro Uribe aspectos relacionados con la seguridad y los Estados Unidos fueron liderados desde la Casa de Nariño en asocio con el Ministerio de Defensa Nacional, dejándole a la Cancillería lo rutinario y lo multilateral.
La cancillería ha desempeñado una función muy activa desde la creación del comité intersectorial en asuntos como el migratorio. En 2006 se creó un grupo de trabajo binacional con Estados Unidos, como mecánicos formal y permanente sobre asuntos consulares y migratorios, que aborda aspectos como la cooperación judicial, la extradición, la notificación consular, los detenidos y el dialogo en materia de visas. La Cancillería Colombiana utiliza instrumentos políticos al más alto nivel, compuestos por cancilleres y vicecancilleres, aun cuando muchos de ellos son temporales.
En 2005 se creó la Comisión binacional de alto nivel (COBAN), a raíz del “Caso Granda”, cuya última reunión se celebró en 2007.
Con la llegada del presidente Juan Manuel Santos y de su canciller, María Angela Holguín, el panorama ha cambiado. De manera pragmática las relaciones con Venezuela se normalizaron de nuevo y se crearon cinco comisiones que desecuritizan la relación con ese país.
Colombia utiliza tres instrumentos principales para fortalecer sus relaciones comerciales: los tratados de libre comercio, los acuerdos para la promoción recíproca de inversiones (APRIS O BITS) y los doble tributación (ADT) Los primeros son acuerdos bilaterales o regionales para disminuir aranceles. Los segundos, los APRIS son tratados firmados entre dos países con el objetivo de regular las inversiones extranjeras y brindar al foráneo un tratamiento similar al de los connacionales. Los terceros, los acuerdos de doble tributación, buscan que se paguen impuestos en uno solo de los dos países que suscriban el acuerdo.
Cooperación, derechos humanos y comercio e inversión con los asuntos prioritarios en las relaciones de Colombia con el viejo continente. La relación con España resulta prioritaria puesto que es el segundo inversionista en Colombia después de Estados Unidos.

Conclusiones:
·         Seguridad se convierte en el eje de la política exterior colombiana.
·         Los Estados Unidos continuará siendo referente para la política exterior colombiana, predominando la diplomacia presidencial y personal. Ministerio de Defensa tendría gran liderazgo en tema de seguridad.
·         Instrumentos políticos, económicos, coyunturales y bilaterales tienden a predominar.
·         Ministerio de Relaciones Exteriores perderá capacidad de coordinación y liderazgo por diplomacia presidencial.
Recomendaciones:
·         Convocar a foros internacionales en diferentes regiones y ciudades del país. Para definir política exterior.
·         Fijar estrategia dirigida a empresarios, académicos y medios de comunicación.
·         Trabajar con institucional y coordinadamente con diferentes estamentos de la sociedad civil en los que las ONG ocupen un lugar prioritario.
·         Recuperar el liderazgo de la Cancillería.
·         Combinar la diplomacia pública y la diplomacia ciudadana.
·         Fijar instrumentos para diversificación de las relaciones internacionales con regiones como Asia.




PROCESOS INTERAGENCIALES - COOPERACION ENTRE AGENCIAS

Tema: Procesos interagenciales
Lectura: cooperación entre agencias responsables por la seguridad nacional de un país.
Autor: Marcela Gabriel

A través de los años, la responsabilidad de la seguridad nacional de un país dejó de ser responsabilidad únicamente de las fuerzas armadas. En la mayoría de los Estados, son numerosas las agencias que participan en la estructuración de la seguridad nacional de un país, Gabriel, nos da un panorama de las difucultades que han enfrentado las agencias de Estados Unidos para buscar mecanismos de cooperación e intercambio de información.

"El poder es la capacidad para controlar las decisiones y acciones de otros. El poder se basa en la fuerza y la voluntad. La fuerza proviene de la transformación de los recursos en capacidades. La voluntad infunde los objetivos con resolución. La estrategia orienta capacidades y las hace compatibles con la precisión. La polÌtica recurre a la estrategia para magnificar la masa, importancia, impacto e irresistibilidad del poder. Ella orienta las formas en que el Estado despliega y aplica su poder en ultramar. Estas formas entrelazan los artes de la guerra, el espionaje y la diplomacia. Los profesionales de estas tres artes son los paladines de la política nacional". Chas W. Freeman Jr.

"Los militares son el martillo en la caja de herramientas de las relaciones exteriores de los EE.UU. Y un muy poderoso martillo. Pero no todos los problemas que enfrentamos son clavos". General Henry H. Shelton

Por supuesto que los grandes poderes como Roma, Bizancio, China, España, Inglaterra y Francia alcanzaron extraordinaria sofisticación, enorme influencia cultural e institucional y longevidad, pero nunca alcanzaron la completa articulación del alcance global de los EE.UU.

Actualmente, los EE.UU. tienen una avanzada de 250 misiones diplomáticas, en sus variantes de embajadas, consulados y organizaciones especializadas. Cuenta con un sistema de comando militar unificado que abarca todas las regiones del globo, e inclusive al espacio exterior. Es el líder de un sistema entrelazado de alianzas y acuerdos para promover la paz, la apertura del comercio, los principios de la democracia, los derechos humanos y la protección del medio ambiente. El capital estadounidense, su tecnología y cultura tienen influencia en todo el globo. El poder y la influencia de los EE.UU. son multidimensionales y llegan a todos lados. Todos los instrumentos del poder nacional han sido desplegados. Sin embargo, sigue en pie el desafío de la integración estratégica para alcanzar la coherente efectividad de todos esos instrumentos. Los Presidentes y sus organismos de Seguridad Nacional se empeñan en conseguir dicha coherencia, con diversos niveles de éxito, por medio del "proceso interagencias". "Interagencia" no es un lugar. Se trata de un proceso que involucra a seres humanos y a organizaciones complejas de cultura diferente, con distintos puntos de vista acerca de lo que es bueno para el interés nacional, y la mejor política para lograrlo.

el proceso interagencial dominado por el NSC lleva a cabo las siguientes funciones: identificar los asuntos y cuestiones políticas, formular opiniones, elevar los asuntos al nivel de decisión apropiado, tomar decisiones cuando corresponda, y supervisar la implementación de las decisiones, por medio de los departamentos ejecutivos.

Es útil observar la política como cinco niveles interrelacionados entre sí: conceptualización; articulación; previsión presupuestaria; implementación; y post-implementación, análisis y retroalimentación. La conceptualización implica la compleja tarea intelectual del desarrollo de las políticas, como las Directivas de Decisión Presidencial (PDD). La articulación se refiere a las declaraciones públicas de política que hacen el Presidente y sus subordinados. Es crítica en una democracia, en orden a atraer el apoyo público. Las previsiones presupuestarias implican testimoniar ante el Congreso para justificar las metas de la política y requerir los fondos. La implementación es la aplicación programada de los recursos disponibles a fin de obtener los objetivos políticos. El análisis posterior y la retroalimentación es el esfuerzo continuado para estimar la efectividad de las políticas y efectuar los ajustes necesarios.


El sistema ideal debería tener metas perfectamente establecidas; inteligencia completa y precisa; análisis integral y selección de las mejores opciones; una clara articulación de las políticas y su ejecución racional y efectiva, por medio de una continuada apreciación de los efectos; un perfecto aprendizaje desde la experiencia; y la habilidad de utilizar información y experiencias relevantes. Esa perfección es imposible.

POLITICA EXTERIOR COLOMBIANA - PRIORIDADES E INSTRUMENTOS

Tema: Politica Exterior Colombian
Lectura: Prioridades e instrumentos de la inserción internacional de Colombia
Autor: Martha Ardila

este artículo vincula las prioridades con los instrumentos de la política exterior colombiana, relacionados ambos con la manera como se toman las decisiones y con diversos factores que influyen directa o indirectamente en la inserción internacional del país, dependiendo muchas veces del contexto y del asunto

Entre dichos cambios podemos citar el papel cambiante del estado; la participación de actores no gubernamentales; la aparición de nuevos asuntos y liderazgos; y la búsqueda de nuevas asociaciones que indican una tendencia diferente que conducirá necesariamente a nuevas estrategias en materia internacional

A pesar de que Colombia puede calificarse como un país mediano, presenta una situación interna especialmente vulnerable –relacionada sobre todo con la prolongación del conflicto armado– que, en ocasiones, ha llevado a diseñar la política externa en función principalmente de su problemática doméstica y no tanto de sus potencialidades. No obstante, el contexto internacional y regional ha variado y el país debe reorientar sus prioridades e instrumentos1 en materia externa.

CAMBIOS Y CONTINUIdAdES. LOS úLTIMOS dIEZ AñOS

durante los últimos años fueron varios los cambios y, también, la continuidad que se observó en el ámbito internacional en relación con las características particulares del país, el proceso de toma de decisiones, los diversos actores que intervienen y la manera de articularse.

En términos de sus capacidades, las características de un país no siempre son objetivas y medibles. Hay particularidades que se relacionan con su historia, la tradición, el prestigio y la legitimidad. Entre las objetivas encontramos aspectos relacionados con la ubicación geográfica y los recursos naturales, aun cuando también con indicadores económicos como el producto interno bruto (PIB), el crecimiento económico y los aspectos poblacionales –como tamaño y nivel educativo–. Las hay también en términos de su proyección externa, como el apego a los principios del derecho internacional, la construcción de alianzas y la actuación en el ámbito bilateral y multilateral, que se relacionan con la confianza, la representatividad y la capacidad de liderar y construir
consensos.

Colombia es un país mediano con una ubicación geoestratégica favorable, grandes recursos energéticos y ambientales, que busca atraer la inversión extranjera y presenta un crecimiento constante del PIB per cápita. Su localización al norte de Suramérica la comunica directamente con el mar Caribe y el océano Pacífico, así como con el área andina y amazónica. Posee petróleo, gas y carbón, así como una gran riqueza en materia de biodiversidad: es uno de los diecinueve países mega diversos del mundo, ocupando el tercer lugar en especies vivas, el segundo en aves y variedad de mariposas y el primero en anfibios. Estas potencialidades podrían mejorar su poder negociador, su construcción de alianzas y su inserción internacional.
No obstante, el país desaprovecha sus potencialidades y ubicación geográfica. Ha establecido vínculos débiles con el Caribe y el Pacífico, a pesar de que casi 12% del territorio nacional está conformado por departamentos con vertiente hacia el área geográfica caribeña, que cuenta con 9,6% de la población total del país, y en donde se encuentra el departamento- Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Colombia fue promotor y lideró la creación de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), cuyo convenio constitutivo se suscribió en julio de 1994.

en la toma de decisiones

En el proceso de toma de decisiones incide una serie de elementos internos y externos como también, en menor medida, personales (Rosenau, 1996)2. Para el caso colombiano, en el ámbito interno los recursos naturales y la geopolítica son importantes, aunque pesa más la prolongación –e internacionalización– del conflicto interno y, especialmente desde 2002, la búsqueda de cooperación para llevar a cabo la política de seguridad democrática.

A su vez, variables gubernamentales relacionadas con interacciones, fraccionamientos y tensiones entre diferentes entidades con funciones internacionales obstaculizan la coordinación y, con ello, el proceso de construir consensos en materia internacional. Son de sobra conocidas las tensiones entre los ministerios de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior, y del primero también con el de defensa Nacional y la Vicepresidencia de la República en asuntos como seguridad, derechos humanos y cooperación, entre otros.

Pero no sólo las variables internas, sino también las sistémicas ad- quieren importancia para la política exterior colombiana, por dos razones. La primera de ellas relacionada con la histórica relación de asociación que nuestro país tiene con Estados Unidos; y la segunda que se deriva de la anterior y se relaciona con la desconfianza que dicha vinculación ha generado, recientemente, en los países suramericanos.
Colombia presenta también una serie de problemas transnacionales vinculados con asuntos de la agenda global, como drogas ilícitas, crimen transnacional y terrorismo, entre otros, cuyo tratamiento requiere de la cooperación internacional y regional. Y si al estado colombiano se le dificulta establecer alianzas, se le problematiza también buscar soluciones conjuntas mediante la colaboración.
Además de los elementos externos e internos, los factores persona- les resultan importantes en la toma de decisiones de la política exterior colombiana, que no sólo es reactiva, sino también personalizada, depen- diendo de la voluntad y de los cargos que ocupan tomadores de decisiones de diferente rango

En la práctica de la política exterior no existe un proceso de toma de decisiones institucionalizado y estructurado, sino que influyen mu- chos aspectos cuyo peso depende del asunto que se trate. Ello hace de Colombia un país con un comportamiento variable, muchas veces poco predecible.

en las tendencias e instrumentos de inserción latinoamericana

En América Latina se observan tendencias que apuntan a buscar nuevos ins- trumentos para las relaciones bilaterales y multilaterales, en lo cual inciden varios elementos. La creciente fragmentación de la región se da no sólo en términos ideológicos y políticos, por la llamada “nueva izquierda”, sino que también está presente en términos económicos. Varios países se muestran partidarios de su asociación y de una integración por etapas, partiendo del consenso político, mientras que otros abogan por tratados de libre comercio bilaterales. No obstante, se carece de claridad y acuerdo acerca del tipo de integración que busca la región, pero de todas maneras se ubican esfuerzos novedosos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), lideradas por Brasil y Venezuela, respectivamente, países que adquieren visibilidad y protagonismo internacional.

en las tendencias e instrumentos de inserción latinoamericana

En América Latina se observan tendencias que apuntan a buscar nuevos ins- trumentos para las relaciones bilaterales y multilaterales, en lo cual inciden varios elementos. La creciente fragmentación de la región se da no sólo en términos ideológicos y políticos, por la llamada “nueva izquierda”, sino que también está presente en términos económicos. Varios países se muestran partidarios de su asociación y de una integración por etapas, partiendo del consenso político, mientras que otros abogan por tratados de libre comercio bilaterales. No obstante, se carece de claridad y acuerdo acerca del tipo de integración que busca la región, pero de todas maneras se ubican esfuerzos novedosos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), lideradas por Brasil y Venezuela, respectivamente, países que adquieren visibilidad y protagonismo internacional.

En 2008, en Colombia se creó, por un lado, el Consejo de Política Exterior, conformado por el presidente, el vicepresidente y los ministros del despacho, a fin de orientar y coordinar los lineamientos de la política exterior. Este grupo se reunió por primera vez a finales del segundo se- mestre de 2009, pero las actividades siguientes fueron pocas. Por otro, se estableció el Grupo para la Coordinación de las Relaciones Internacionales, que involucra principalmente al sector privado. No obstante su existencia, se requeriría, de manera complementaria, una instancia técnica de coor- dinación institucional que dependiendo del asunto consultara abierta y democráticamente a diversos estamentos de la sociedad civil, entre ellos las ONG y los académicos.

en la Política exterior como instrumento de la Política interna

Con la llegada de Álvaro Uribe a la Casa de Nariño la política exterior se utilizó como un instrumento de la política de seguridad democrática, con dos características primordiales. Primera, el predominio de un en- foque netamente realista y estatista de las relaciones internacionales; y, segunda, la aplicación de un paradigma de seguridad tradicional basado en la defensa y la territorialidad, enmarcado en las doctrina de segu- ridad preventiva aplicada durante las administraciones del presidente George W. Bush (2001-2005; 2005-2009), con una orientación bipolar de amigos-enemigos y una mirada maquiavélica en la que el fin justifica los medios.

Por otra parte, durante el gobierno del presidente Bush se creyó que Co- lombia podría ser el puente para que Estados Unidos se acercara a América Latina. Hoy día nuestro país dejó de ser ese aliado especial; el Congreso estadounidense, principalmente demócrata, también lo percibe con descon- fianza y lo vincula con violaciones de derechos humanos. Brasil y México han desplazado a nuestro país como puente para el restablecimiento de un mejor entendimiento de Estados Unidos con la región. En cambio, nuestro aislamiento del escenario regional se acentuó, percibiéndose a Colombia con una enorme desconfianza no sólo en la “nueva izquierda” sino en el mismo establecimiento de Estados Unidos.

en la búsqueda de coordinación

Una de las mayores preocupaciones en materia de política exterior es la ne- cesidad de mayor y mejor coordinación. Con la creciente globalización, la interacción entre aspectos internos y externos, el surgimiento de nuevos asuntos y de diversas maneras de abordarlos, la coordinación entre áreas, unidades y funcionarios se dificulta y se hace más apremiante. Es por ello que muchas cancillerías avanzan en procesos de institucionalizar dichas coordinaciones en materias que competen a varios ministerios, en cabeza de Relaciones Exterio- res, con la creación, por ejemplo, de una dirección general orientada a dicho fin. Países como Chile, México y Perú, entre otros, tienen institucionalizados sus procesos de coordinación no sólo con otras entidades gubernamentales, sino también con actores sociales y gobiernos regionales y locales.

Estas son experiencias que indican la voluntad política que tienen al- gunos países latinoamericanos de liderar sus asuntos exteriores desde sus cancillerías y de interactuar con actores no estatales, regionales y locales.

PRIORIdAdES Y MECANISMOS dE LA POLíTICA EXTERIOR COLOMBIANA

desde inicios del siglo XXI las principales prioridades de la política exte- rior colombiana fueron las relaciones con Estados Unidos, la seguridad y el comercio –y con ello la inversión–. Otros asuntos como la migración y cooperación se supeditaron a los anteriores, con miras a llevar a cabo la política de seguridad democrática.

estados unidos

En la relación con esta potencia aliada se identifican tres asuntos priori- tarios: seguridad, comercio e inversión y migración. En el ámbito de la seguridad, durante los últimos años la cooperación militar, especialmente el Plan Colombia y el Plan Patriota, fueron importantes. Los derechos humanos y la impunidad también han desempeñado un papel destacado, por la prioridad y el condicionamiento otorgados por el Congreso de Es- tados Unidos. Estos asuntos son de alta sensibilidad; los primeros tienden a generar desconfianza por la relación histórica y voluntaria de Colombia con Estados Unidos, mientras que los segundos preocupan crecientemente no sólo al hegemón sino a países europeos como el Reino Unido y España, entre otros.

En el ámbito comercial, por su parte, para el gobierno colombiano re- sultan prioritarias la suscripción y posterior ratificación del tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos, porque generaría mayores oportuni- dades laborales, de inversión y comercio. No obstante, ha habido tropiezos, debido en gran medida a la representación mayoritaria de los demócratas en el Congreso de ese país, que vinculan dicho asunto con las violaciones de los derechos humanos, las libertades sindicales y la degradación ambiental. Esta situación ha propiciado el debate entre sectores sociales como las ONG y los gremios económicos, algunos de los cuales, como el agrícola, se sienten seriamente afectados con la suscripción del TLC. Por ello es que actores no gubernamentales ejercen también una diplomacia paralela.

américa latina y el caribe

En épocas como la actual, en la que hay diferentes percepciones y proyectos políticos, las relaciones con América Latina y en particular con los países vecinos tienden a ser más conflictivas y agresivas, otorgándole supremacía a lo político por encima de lo económico y lo jurídico.

América latina y el caribe

En épocas como la actual, en la que hay diferentes percepciones y proyectos políticos, las relaciones con América Latina y en particular con los países vecinos tienden a ser más conflictivas y agresivas, otorgándole supremacía a lo político por encima de lo económico y lo jurídico.

Y aun cuando la internacionalización del conflicto colombiano no es nue- va, durante los últimos años adquirió una serie de matices que se concretan e impulsan con la política de seguridad democrática, que presentó resultados positivos como la mayor presencia del estado en territorios completamente olvidados. No obstante, desde mediados de 2008 dicha política muestra un declive y la necesidad de buscar una nueva estrategia no sólo doméstica –a la que no nos vamos a referir–, sino internacional.

En las relaciones de Colombia con América Latina está más presente aún la existencia de instrumentos técnicos y políticos, la gran mayoría de ellos vinculados con la seguridad. Los primeros se refieren a mecanismos como las comisiones de vecindad, entre otros

euroPa

Cooperación, derechos humanos y comercio e inversión son los asuntos prioritarios en las relaciones de Colombia con el viejo continente, entre los cuales resultan fundamentales el diálogo político, las comisiones mixtas y la suscripción de acuerdos. Las primeras hacen alusión a las reuniones birregionales institucionalizadas desde la década de los noventa del siglo XX, como también a visitas oficiales al más alto nivel, entre las que podríamos incluir las de miembros del Parlamento Europeo a Colombia, y del Congreso y de líderes sindicales colombianos a Europa.

Sobresalen las comisiones mixtas de cooperación en materia de educa- ción y cultura, así como los memorandos de entendimiento sectoriales. Por su parte, los acuerdos suscritos se extienden desde los económicos –comercio e inversión– hasta los migratorios –por ejemplo, con España–, y de corresponsabilidad en la lucha contra las drogas ilícitas y delitos conexos.

asia-Pacífico

La prioridad de la política exterior colombiana en esta región es ingresar al Apec. Recientemente, parecería que la inserción colombiana se orien- ta a fortalecer los vínculos económicos con la cuenca del Pacífico, que constituye el eje económico y político del siglo XXI, el cual aporta cerca de 60% del PIB mundial, 48% del comercio y alberga la tercera parte de la población del planeta.

China y la India, por su parte, adquieren un papel significativo en la transición hacia el nuevo orden mundial. La primera es la potencia del presente siglo, que además de poner en jaque la hegemonía estadounidense busca y tiene cada vez una mayor presencia en América Latina, fortalecien- do vínculos con países como Brasil, México y Venezuela . Recientemente ha habido encuentros empresariales pero se requiere más trabajo en los ámbitos educativo y cultural y, sobre todo, tener y coordinar instrumentos acordes a esta nueva realidad.

REFLEXIóN FINAL

Con la llegada de Juan Manuel Santos a la presidencia de la República en agosto de 2010, y de María Ángela Holguín al Palacio de San Carlos, se iniciaron cambios en la política exterior colombiana, orientados a la búsqueda de nuevos aliados externos, al fortalecimiento de las relaciones con América Latina y a políticas más pragmáticas e institucionalizadas creando, muy seguramente, instrumentos dirigidos a este fin.

En este contexto, una de las mayores carencias de la política exterior colombiana es la falta de visión integral y de coordinación, no sólo en re- lación con la seguridad, sino con todas las problemáticas. Ante la ausencia de una instancia de coordinación interministerial, como la que tienen otros ministerios de Relaciones Exteriores en América Latina, en Colombia la misma se desarrolla ad hoc y con muchas limitaciones, por parte de cada viceministerio y de cada dirección general. El Consejo de política exterior tan solo contempla reunirse dos veces al año, y el de coordinación con actores no gubernamentales es cerrado y personalizado. Ni siquiera sus resultados salen a la luz pública.

Colombia es un país mediano con recursos energéticos y ambien- tales que se encuentra capacitado para desempeñar un papel más activo y diversificado en el orden mundial. No obstante, presenta una serie de obstáculos estructurales y coyunturales para desempeñarse como tal. Los principales son el sistema presidencialista y la estrechez del régimen político, y con ellos la penetración del clientelismo. En términos coyun- turales, la desinstitucionalización –falta de coordinación y de liderazgo de la Cancillería–, el desconocimiento de ciertos cambios externos así como la importancia de asuntos muy recientes, entre ellos el energético y el de ciencia y tecnología, dificultan la modernización y la adaptación de la política exterior colombiana al siglo XXI.

se plantean tres esce- narios: de asimilación e interacción institucional de las nuevas realidades, de utilización de instrumentos ad hoc y coyunturales, y de continuidad.

De asimilación e interacción institucional de las nuevas realidades

Este escenario plantea un giro sustancial de las actuales relaciones interna- cionales colombianas, buscando salir del aislamiento para incorporarse al multilateralismo y el establecimiento de alianzas, y, por otra parte, orien- tando las relaciones hacia y desde el fortalecimiento de la institucionalidad y la integralidad. Este proceso debe ser parte de la adaptación del país a las nuevas tendencias externas temáticas y geográficas, al tiempo que debe incorporar la reestructuración del Ministerio de Relaciones Exteriores.

De utilización de instrumentos ad hoc y coyunturales

Este escenario plantearía una serie de instrumentos coyunturales acordes a las necesidades del momento, mucho más operacionales y de apoyo que de planificación y estrategia. dependería también de los intereses del jefe de estado y de su canciller. Aquí se trataría de buscar mayor apoyo técnico creando grupos ad hoc de acuerdo con las necesidades, sin plantear cambios orgánicos e institucionales.

De continuidad


durante los últimos diez años, Colombia ha venido estrechando vínculos con Estados Unidos en ámbitos no sólo políticos y económicos, como se hizo a lo largo del siglo XX, sino, además, en lo militar.

ECONOMIA MUNDIAL-LOS BRIC

Tema: Economia Mundial
Lectura: LOS BRIC: ¿LAS NUEVAS POTENCIAS DEL SIGLO XXI?
Autor: Carlos Alvarez Calderon

Los importantes cambios de poder entre las sociedades, países, regiones o imperios, no son un tema reciente en las relaciones internacionales. Nuevos poderes surgen cuando aquellos establecidos, incluso el más grande, empiezan a declinar.

Parece ser que el Siglo XXI ha podido experimentar una verdadera devolución geopolítica a través de sucesos no violentos (por lo menos entre los actores dirigentes del cambio). Otros factores, especialmente aquellos asociados con la globalización, están generando de manera conjunta una distribución global del poder. Es evidente que el poder militar de los Estados de la Unión Americana sigue siendo inmenso, aunque pareciera que en otros aspectos, particularmente en la economía, la ciencia y la tecnología, los Estados Unidos han perdido cierto liderazgo hegemónico en algunas zonas del mundo.

El proceso de la globalización y el reordenamiento del sistema económico internacional (que han tenido un impacto decisivo en el nuevo reordenamiento geopolítico del mundo), han dado origen a una nueva rama de la geoeconomía preocupada del estudio de los nuevos actores estratégicos del concierto internacional: las economías emergentes.

Examinar el papel de los mercados emergentes, particularmente aquellos que hoy por hoy reciben una mayor atención por las características especiales de sus economías, es el propósito de este breve ensayo. La primera parte contiene referencias generales a la teoría BRIC, desarrollada por unos investigadores y analistas económicos estadounidenses. Enseguida se comparan dos economías puntuales, que se perfilan a corto y mediano plazo en poderes de escala mundial. Y por último, se realizan algunas reflexiones finales sobre los desafíos inmediatos de las economías emergentes y la ambivalencia colombiana.

2. La Teoría BRIC

Las economías de los mercados emergentes juegan un papel cada vez más importante en el desarrollo económico global. Después de las crisis sufridas en Asia, Rusia, Brasil, Turquía y Argentina, a fines de los años noventa y comienzos del siglo XXI, el interés en el potencial económico y financiero en las economías de los mercados emergentes ha llegado a ser más agudo, con un interés particular en las economías más grandes, conocidas como los BRIC: Brasil, Rusia, India y China.

Según las proyecciones, para el 2025 las economías BRIC podrían representar un poco más de la mitad del tamaño del G6, en comparación con el 15% que hoy representan. Del actual G6, tan solo Estados Unidos y Japón estarían entre las seis economías más grandes para el 2050.

Según las proyecciones, para el 2025 las economías BRIC podrían representar un poco más de la mitad del tamaño del G6, en comparación con el 15% que hoy representan. Del actual G6, tan solo Estados Unidos y Japón estarían entre las seis economías más grandes para el 2050.

El significado de los BRIC a la economía global

Las altas tasas de crecimiento en China e India, y recientemente en Rusia, ha aumentado la importancia de los BRIC en la economía global. Este largo período de alto crecimiento sostenido en China e India indica que estos países han conseguido crear la base para un "salto de tigre" en el crecimiento que ha demostrado hasta ahora ser sostenible.

En los últimos 10 años la participación de los BRIC en la economía global ha aumentado un poco más de 1,5%. Sin embargo, en términos de PIB a precios de mercado, el papel de los BRIC en la economía global sigue siendo relativamente pequeño. Hoy ellos justifican aproximadamente el 8% del total de la economía global, mientras que los siete países del G7 representan el 65% por ciento. China es ahora la séptima economía más grande del mundo, seguida por India, Brasil y Rusia en el doceavo, quinceavo y decimosexto lugar, respectivamente. De la tasa de crecimiento promedio anual del PIB global desde el 2000 del orden del 3.9% (a precios de mercado), 0,5% se origina del crecimiento en los países del BRIC.

Otra característica del desarrollo económico de los BRIC es que generalmente su crecimiento económico ha fluctuado más que los países desarrollados. Esta tendencia muestra la influencia de los BRIC en la economía global, ya que las fluctuaciones en su crecimiento explican una participación relativamente más grande de los ciclos económicos mundiales, de lo que sus pesos económicos indicarían.

El crecimiento de los BRIC ha llevado a un aumento muy importante en la prosperidad. Desde 1980 hasta el2005, China ha aumentado por doce su PIB per. capita (ajustado al poder adquisitivo y a precios corrientes), mientras que en India éste se ha cuadruplicado y en Brasil duplicado. En Rusia, el poder adquisitivo es aproximadamente 1⁄2 veces más alto que en 1998.

Aun así, en términos absolutos los estándares de vida en los BRIC siguen siendo todavía muy bajos. El Banco Mundial describe a Brasil, Rusia y China como países de "ingresos medianos", y a India en un país de "bajos ingresos".

Los factores de crecimiento

Existen diferencias históricas notables en el crecimiento entre los BRIC y frente a otras economías, como Estados Unidos, Japón y Alemania.

Las características principales del alto crecimiento económico chino, han sido el fuerte ingreso de capitales foráneos a su economía, expresados mayoritariamente en inversión extranjera directa, así como el aumento en la productividad del trabajo y en el progreso tecnológico de su aparato productivo.

Se puede encontrar un patrón parecido en el crecimiento en India, en donde el empleo ha jugado un papel incluso más importante que en China. En contraste, Brasil y Rusia han visto crecimientos negativos en la productividad de sus industrias. En este contexto es difícil valorar el crecimiento de Rusia, como ya se ha mencionado, si se tiene en cuenta los constantes desequilibrios de su economía. El crecimiento de Brasil esta basado principalmente en la acumulación acelerada de los factores de producción.

Todos éstos componentes contribuyeron al crecimiento en los Estados Unidos, mientras
el que el crecimiento del empleo ha sido relativamente insignificante en Alemania y Japón.

Desde comienzos de los noventa, China ha visto una fuerte entrada de capital extranjero a su economía. Desde 1994 Brasil ha vivido una experiencia similar, aunque en su caso la inversión directa estuvo concentrada principalmente en la privatización de empresas que el estado poseía. Recientemente Rusia ha visto un incremento atractivo en el volumen de las inversiones extranjeras directas, aunque gran parte de estos capitales se han dirigido a la exploración y explotación de hidrocarburos.

El nivel de crecimiento demográfico y educación

En términos de población, los países del BRIC cuentan hoy con aproximadamente el 42% de la población mundial. China e India tienen las dos poblaciones más grandes del mundo, mientras Brasil y Rusia ocupan el quinto y séptimo lugar, respectivamente.
Según proyecciones demográficas de la Oficina del Censo de Estados Unidos, la población total de los BRIC aumentará de aproximadamente 2,7 mil millones de personas en el 2003, a 3,4 mil millones en el 2050, aproximadamente.

En éste mismo período se proyecta que la participación de los BRIC en la población total del mundo descienda del actual 42% al 37%. El crecimiento demográfico será mayor en India, donde se espera que la población alcance los 1,6 mil millones de habitantes en el 2050, aunque Brasil y China verán también un crecimiento demográfico neto de 228 millones y 1,4 mil millones de personas, respectivamente. En términos relativos, sin embargo, la participación en la población global de Brasil y China disminuirá, mientras se espera que la población en Rusia continúe su tendencia decreciente de los últimos años. Se estima que en el 2050, la población de Rusia será de sólo el 80 por ciento del nivel actual (aproximadamente 118 millones de habitantes).

Con respecto al nivel de la educación, Rusia lleva una ventaja frente a las demás economías del BRIC. Basado en varios indicadores del Banco Mundial, el nivel de la educación no parece diferir apreciablemente de las economías de mercado más desarrolladas, y el analfabetismo es casi inexistente. En Brasil y China los indicadores muestran también alguna semejanza en el nivel de educación al ruso. Alrededor del 10% de la población adulta de China es analfabeta, comparado al 15% por ciento en Brasil.

La relativa importancia de los BRIC, como motor para el crecimiento de nuevas demandas y poder de gasto puede cambiar dramáticamente y de manera mas acelerada de lo esperado. El mayor crecimiento de estas economías podría atenuar el impacto de poblaciones más viejas y el crecimiento menos acelerado de las economías en desarrollo.

En definitiva, la lista de las diez economías más grandes del mundo puede que no sea la misma para el 2050. Las mayores economías en el mundo (según el PIB) puede que no sigan siendo las más ricas (según el ingreso per. capita), obligando a que las decisiones estratégicas de las firmas sean aun más complejas.

3. Los casos de China e India

El surgimiento de China e India es sin duda el suceso económico más importante de los últimos años, constituyéndose incluso como una revolución económica de proporciones históricas.

China adoptó un modelo comunista inspirado en la revolución leninista en la Unión Soviética e india implementó un modelo socialista fabiano que definiría en los siguientes 30 años su estructura económica.

Reformas internas y externas para acelerar el crecimiento económico

Para el 2010 India proporcionará 83 millones de personas y China 53 millones al mercado laboral del mundo. En comparación, Estados Unidos y Europa proporcionarán 13 millones y 0.1 millón de trabajadores respectivamente. Por su parte, la tercera economía mas grande del mundo, Japón, verá un decrecimiento de 3 millones en su población laboral para esa fecha.

En el siglo XXI, se estima que de cada seis personas en el mundo, una será india. No solo es la población india más de 1.000 millones sino que 600 millones están entre los 20 y 35 años. India se perfila como el segundo mercado de consumo, con una clase media que llegará a 500 millones de personas.

Las iniciativas más exitosas de China han estado en la modernización de su infraestructura, permitiendo una mayor movilidad laboral e inversión extranjera directa.

Alrededor de 150 millones de trabajadores han emigrado del campo a las dinámicas economías locales de la costa china. Al mismo tiempo, el dinero que estos trabajadores remiten a casa ha ayudado al desarrollo de las provincias del interior. La competencia en los mercados locales ha obligado a mantener bajos los precios y los salarios, haciéndolos globalmente competitivos., aunque el panorama empezará a nublarse en un corto plazo debido al aumento del nivel de vida de los chinos (y por ende mayor ingreso), y al ingreso de China a la OIT (Organización Internacional del Trabajo).
India tiene una clase comercial establecida. La liberalización económica ha sido de la más tradicional variedad, con un sector privado que ha liderado en su gran parte el cambio económico de la última década. Exitosos han sido también los emprendedores locales que han creado multinacionales después de la oportunidad ofrecida por el outsourcing de los servicios de las Tecnologías de la Información.

En años recientes se ha visto una dinamizadora fluidez geopolítica, generada por las transformaciones en las relaciones de poder que, entre otros factores, está produciendo el ascenso de los BRIC como potencias. Aunque son diversas las fuerzas que explican la relevancia de los BRIC en el sistema internacional, la atención se dirige hoy de modo especial a la influencia adquirida por la China e India, como consecuencia de su crecimiento económico, su modernización militar y su activismo diplomático. La suma de estos elementos está transformando el orden regional y está provocando una incertidumbre en la seguridad, tanto de Estados Unidos, como de los países vecinos de estos poderes emergentes.

Sin embargo, sería infantil pensar que este crecimiento esta libre de las futuras amenazas de los ciclos económicos. En el curso del tiempo, los BRIC tendrán que enfrentar algunos desafíos y la historia ha enseñado que no todos los países son igualmente exitosos encarando estos retos.

Las reformas del sector financiero en el mejor manejo de los crecientes flujos de capital y la movilización de los ahorros domésticos en inversiones productivas, serán igual de importantes. Los BRIC comparten varias características comunes, pero también hay diferencias importantes. Brasil enfrentará un mayor desafío de abrir su economía y crear una cama interna más grande de ahorros para financiar las inversiones. En Rusia, el desafío es reducir la dependencia de la economía en el petróleo y luchar contra la corrupción, mientras que en India los desafíos claves son una mayor apertura, una mejor educación y el mejoramiento de la infraestructura. En China, la prioridad se centrara en las actuales reformas a las empresas estatales y al sector financiero.


Solo resta preguntarse que papel jugará Colombia en ésta dinámica (si es que piensa jugar alguna), que esta aprendiendo de éstas experiencias y cómo piensa sacar provecho del nuevo ordenamiento económico internacional que se avecina. En otras palabras, qué está haciendo o que hará el gobierno nacional, el sector empresarial y la academia al respecto. Pareciese que el Cóndor no se ha percatado aún que en sus linderos ya habita el Tigre y el Dragón.